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Las Fresas y Santa Coloma

¿Os habéis fijado alguna vez que lleva nuestra gigante Margarita en la cesta que lleva en el brazo? ¡Exacto! ¡Son fresas! ¿Y cómo es que lleva precisamente esta fruta? ¡Averigüemos, ah! Margarita debe su nombre a las flores que crecían en los campos de fresas.

Aunque ahora nos cueste imaginar, a finales de los S. XIX y en los primeros años del siglo XX la ciudad estaba llena de campos de cultivo donde se cosechaban, además de sus famosas fresas, cereales y se plantaban viñedos en la vertientes de sus colinas.
Tal y como decía Miguel Viñas Bayá en una entrevista concedida al primer número de la revista Grama, Santa Coloma en aquella época “Era un pueblo agrícola. Sus cultivos principales eran cereales, vid, cañamo y las famosas fresas, cuyo renombre era bien merecido.”
Sabemos por los abuelos y personas mayores que nos lo han explicado, que las fresas de Santa Coloma no eran de una variedad cualquiera. Nuestros campesinos subían en Semana Santa al Montseny, hacia Sant Hilari de Sacalm y sus alrededores, a recoger las matas de fresa silvestre que crecen allí y las bajaban con mucho cuidado en sus carros de caballos para plantarlas en los campos del pueblo.
Y es que las fresas de Santa Coloma tenían renombre, no sólo en el pueblo sino también en los alrededores, lo que propiciaba que, desde los pueblos circundantes vinieran incluso con carros de caballo a la fonda del Cal Coronel, atraídos por sus platos de arroz y sobre todo por sus fresas frescas que se servían de postre. La Enciclopèdia Catalana también nos recuerda que era costumbre reunirse a hacer una Fresada en Cal Coronel.

Pero no es sólo que vinieran de fuera personas atraídas por la calidad de las fresas que se servían en la Fonda. Era tal el renombre que tenían y se producían en tal cantidad que, incluso nuestros campesinos las llevaban a vender a la Boqueria tal y como deja constancia Joan Sáez, hijo del guarda del apeadero de tren de Santa Coloma, que estaba situado a orilla del Besós junto a la Trinidad, en una entrevista que le hicieron en la revista Fórum Grama en enero de 2012:
“los campesimos que cosechaban las fresas en aquellos campos, cuando terminaban la jornada, para no cargar con los cestos en Santa Coloma, los dejaban en la caseta y, al día siguiente por la mañana, venían a buscarlos para llevarlos a la Boqueria, cogiendo el tranvía que salía de Sant Andreu.”

Helado y smoothie de fresa